En los patios podían ver a Jose Maiquez (el chico que tiró las sillas por la ventana) ya que los iba a visitar y bueno aunque no fuera el que mejor se comportaba en clase sí que era un buen amigo. En ingles por fin había profesora y semanas después también en valenciano pero el tutor tuvo un accidente y se dio de baja lo que significaba sin mates por un buen tiempo. Iñaki ya estaba acostumbrado al mal comportamiento de la clase y a los castigos aunque algunos no tuvieran nada que ver, la verdad, es que él a veces también se comportaba mal. Con el tutor todos nos comportábamos mucho mejor y ahora que no está pues la clase se desmadra un poco pero antes era mucho peor.
Empezaba a hacer calor y Iñaki decidió pasarlo genial en su último mes así que para empezar quedó con todos los de la clase para ir a la playa el sábado.
-No pienso meterme al agua está congelada. -decía Celia en contestación a la pregunta de Iñaki-
-Oh, vamos, por mi. -a ella le costó pero negó con la cabeza- Está bien sino lo haces por las buenas lo harás por las malas. -la cogió por las piernas y la llevo en un hombro como un saco de patatas-
-¡IÑAKI! ¡BAJAME! -gritó Celia pataleando-
-Mmm... deja que me lo piense... No. -rió y siguió el paso hasta el agua-
-No, no, no, no por favor está mu... -la tiró al agua antes de que pudiera decir nada- Te voy a matar. -dijo en cuanto salió del agua, el rió-
-Cógeme. -Iñaki salió corriendo como pudo y Celia le perseguía-
-Espera que te ayudo que antes me ha tirado a mi. -dijo Coral persiguiéndolo junto con Celia-
-¡Corre Iñaki corre! -le animó Javi mientras reía-
Al final lo acabaron cogiendo y lo zambulleron en el agua en un intento de ahogarlo aunque no de verdad. Luego todos acabaron en el agua riendo y ahogándose los unos a los otros.
Aquel día, como todos, acabó y otra vez lunes. Odiaba los lunes, todos los odian y mas Iñaki que eso significaba que quedaba menos para irse. Por las tardes quedaba con los chicos para hacer algo y no aburrirse en su casa esperando a que llegara el día en que se marchara y no haber disfrutado de sus últimos días en Alicante. En sociales hicieron una obra o algo que se acercaba a una obra porque a eso no se le podía llamar obra... Lucía, Coral y Andrea.R eran las tres princesitas. Jonathan y Yasmina eran los difuntos reyes. Ana.G la bruja. Osman el dragón (el profesor) y Iñaki los marginados que no sabían valenciano. Celia y Andrea.A (que no había ido) eran ''damas de vida alegre'' vamos, que el profesor las había puesto de p*utas pero por no poner esa palabra... En fin se rieron muchisimo en la obra aunque muchas veces no dejaban hablar al profesor. En música, no hacían casi nada o nada muchas veces no sabías si llevarte el libro y la flauta o no. Tienen planeado hacer el musical de Grease pero aun no se ha puesto en práctica. Iñaki se ponía al final con los chicos, se partía el culo con ellos y muchas veces Celia y él se echaban miraditas y se sonreían. Tenía que disfrutar antes de irse. Se quedó embobado al suelo pensando, no era el fin del mundo pero si los echaría de menos.
-¡Iñaki! -le llamó Claudia-
-¿Qué? -la miró-
-¿Te pasa algo? -le preguntó-
-No, nada solo pensaba. -le contestó-
-¿En qué? Si se puede saber. -preguntó Ana.S-
-Bueno, me voy dentro de poco ya lo sabéis. -miró al suelo-
-Oh, es cierto. -dijo Andrea-
Pasaron los días, y ya solo quedaban dos días para que se fuera. Todos estaban muy distantes con él, cuando el decía de quedar el día antes de irse todos sacaban alguna excusa ni siquiera su novia podía. Estaba solo en su casa ¡UN VIERNES! se supone que los viernes son buenos, que por fin era fin de semana pero a él le daba igual y encima se aburría. Estaba haciendo zapping, no hacían nada interesante... Puf, nunca se había aburrido tanto. Al día siguiente se levantó, desayunó y vio la tele hasta la hora de comer. Mañana se iba a ir, se despediría de todos mediante tuenti ya que nadie quería quedar con él. Sonó su móvil y ilusionado fue a cogerlo.
-¿Diga? -descolgó-
-Iñaki soy Celia. -dijo una dulce voz al otro lado de la linea, él sonrió-
-¡Celia! Qué sorpresa. ¿Qué pasa?
-Em... -se oían voces al fondo- Me preguntaba si podíamos quedar, esta tarde. -sonó nerviosa-
-Claro, pero me dijiste que no podías.
-Ya... pero... ha habido cambio de planes. -seguían oyéndose voces de fondo- A las seis ven a mi casa vale, no tardes.
-Vale. ¿Con quién estas? Es que oigo voces. -rió-
-¿Qué? Con nadie. Es... es la tele. Bueno, adiós, te quiero. -antes de contestarle colgó-
-Qué raro. -pensó-
Cuando ya eran las cinco menos cuarto, salió hacia la casa de Celia. Tocó y ella salió.
-¿Damos un paseo por el parque? -preguntó nerviosa-
-Vale, vamos. -la miró extrañado- Oye, ¿te pasa algo?
-¿A mi? No. ¿Por qué? -siguió nerviosa-
-Te veo nerviosa.
-Son imaginaciones tuyas yo no estoy nerviosa.
-Vale. -lo dejó pasar pero él sabía que estaba nerviosa por algo, la cogió de la mano- Me alegro que al menos pueda despedirme de ti y de que no huyas de mi.
-Yo nunca huiría de ti ¿por qué dices eso?
-Es que he querido quedar con todos para divertirnos en mi último día aquí y qué casualidad que ninguno puede. -dijo cabizbajo- Pero, tú, al menos, has pensado en mi. -sonrió-
Cambiaron de tema y hablaron de tonterías. Las horas pasaron volando y sin darse cuenta ya eran las ocho. A Celia le llegó un mensaje.
-¿Quién era? -preguntó Iñaki-
-¿Eh? Ah, Nadie, publicidad. -contestó-
-Ah. -dijo no muy convencido-
-¿Puedes enseñarme tu casa? Nunca he ido y me gustaría verla aunque ya no vaya a serlo.
-dijo Celia-
-Vale, vamos. -la cogió de la mano y la guió por las calles-
Llegaron al portal y Iñaki la abrió luego subieron por el ascensor hasta su piso. Abrió la puerta, todo estaba oscuro parecía que no había nadie y su madre debería estar ahí. Encendió la luz y...
-¡SORPRESA! -gritó toda la gente que había ahí-
-Wow. -todos rieron-
-Si huíamos de ti es porque estábamos planeando la fiesta. -dijo Celia detrás de él, él sonrió-
-¡Jhonny! ¡Dale a la música! -gritó David. P-
Se lo pasaron genial en la última noche de Iñaki en Alicante. Incluso se llegó a olvidar que mañana se iba. Bailaban, reían, y jugaban. Hubo muchos besos esa noche. Agradecía a su madre que le dejara a sus amigos montar una fiesta en su casa de despedida. La casa era perfecta ya que era bastante grande. Al acabar todos salieron despidiéndose con un 'Adiós tio, te echaremos de menos' o 'Adiós, ya hablaremos por tuenti'.
-Supongo que lo bueno siempre se acaba. -le abrazó Celia- Te echaré de menos.
-Y yo a ti.
-¿Amigos? -le ofreció la mano-
-Amigos. -la tomó-
-Adiós. -salió por la puerta-
-Adiós. -la cerró-
Saldría temprano así que se acostó en su cama. Mañana empezaría nueva vida, nuevo instituto y nuevos amigos. Otra vez. Pero él sabe que nunca podrá olvidar a la clase de 2ºA.
~FIN~
by: Celia Lillo.
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